Cada 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Reanimación Cardiopulmonar (RCP), una fecha que busca crear conciencia sobre la importancia de aprender esta maniobra simple pero vital, capaz de salvar miles de vidas.
Las estadísticas son contundentes: sin maniobras de reanimación, menos del 10% sobrevive. Sin embargo, con RCP inmediata y el uso de un desfibrilador externo automático (DEA), las posibilidades de supervivencia se multiplican hasta alcanzar entre el 40% y el 50%. Cada minuto que pasa sin intervención reduce entre un 7% y un 10% las chances de sobrevivir, según datos internacionales.
En este contexto, el rol de la comunidad es fundamental. Los casos recientes de personas que recuperaron el pulso gracias a la intervención de transeúntes demuestran que la capacitación ciudadana salva vidas.
En diálogo con Diego Lahournere, en representación de UCEMED y del ámbito de la salud de San Francisco, el profesional destacó la necesidad de que toda la población reciba formación actualizada en RCP y en el uso del DEA. “Hay que dejar de mirar y empezar a actuar”, remarcó, subrayando que la acción inmediata de un testigo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
La fecha, impulsada por organismos internacionales y respaldada por instituciones médicas en todo el país, recuerda que aprender RCP no requiere ser profesional de la salud, solo tener la voluntad de capacitarse.