En el marco del Día Mundial de la Salud, que se conmemora hoy 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud impulsa una nueva campaña global bajo el lema “Juntos por la salud. Apoyar a la ciencia”, con el objetivo de reforzar el valor del conocimiento científico como eje central para enfrentar los desafíos sanitarios actuales.
En este 2026, el foco está puesto en la importancia de la evidencia científica y la cooperación internacional como herramientas clave para proteger la salud de las personas y del planeta. La iniciativa no se limita a una acción simbólica, sino que da inicio a una campaña anual que busca destacar el papel de la investigación, la innovación y las políticas basadas en datos para mejorar los sistemas sanitarios.
Uno de los ejes centrales es el enfoque conocido como One Health, que plantea una mirada integral sobre la salud, entendiendo que el bienestar humano está directamente vinculado al de los animales, las plantas y los ecosistemas. En este sentido, la OMS promueve el trabajo conjunto entre países, instituciones científicas y gobiernos para abordar amenazas comunes como enfermedades zoonóticas, crisis ambientales y problemas alimentarios.
Además, la jornada está acompañada por eventos internacionales que reúnen a instituciones científicas de todo el mundo con el objetivo de fortalecer redes de cooperación y avanzar en soluciones conjuntas.
En este contexto, para profundizar sobre la importancia de la ciencia en el sistema de salud y su impacto en la vida cotidiana, conversamos con Diego Lahourneré, quien aportó su mirada sobre la necesidad de sostener políticas sanitarias basadas en evidencia y de fortalecer el vínculo entre la comunidad médica y la sociedad.