Rubiales se ha defendido en una asamblea extraordinaria de la Real Federación Española de Fútbol, que se ha celebrado al día siguiente de que la FIFA le abriera un proceso disciplinario y tras recibir varias denuncias.
"Quiero pedir perdón sin paliativos por algo que ocurrió en el palco cuando en un momento de euforia me agarré esa parte del cuerpo", ha dicho, en referencia al momento en el que se agarró los genitales en el palco de autoridades. Ha pedido disculpas "a la reina, la infanta, la Casa Real".
Respecto al beso en la boca que le dio a la jugadora Jenni Hermoso durante la entrega de medallas, se ha referido a él como "El pico, el beso, más un pico que un beso", asegurando que en dicho beso "no hay deseo, no hay posición de dominio".
"Fue un beso espontáneo, mutuo, eufórico y consentido", asegura Rubiales.