El 54% de las Pymes administra la evaluación de desempeño con planillas de Excel. Las herramientas manuales dificultan el seguimiento y reducen la trazabilidad.
Las pequeñas y medianas empresas, que ocupan el 60% de la mano de obra en la región, enfrentan hoy una tensión creciente: necesitan sostener su competitividad en un mercado exigente y, al mismo tiempo, cuidar a sus equipos, mantenerlos motivados y alineados con objetivos que cambian con rapidez.
En muchos casos, la tecnología y la apertura importadora obligan a una adaptación de los procesos que implican un cambio cultural de las organizaciones y los individuos que las componen.
En ese marco, un porcentaje de las plantillas debe ser renovado, pero aún se están definiendo los criterios con que se seleccionará a quiénes quedan, quiénes se van y a qué perfil incorporar
En el equilibrio a lograr aparece la gestión del desempeño como un recurso indispensable.
Es un proceso que busca alinear expectativas, medir avances, reconocer logros y acompañar el desarrollo de las personas de manera continua.
Fuente e imagen: NA