Estaban acusados por el delito de “encubrimiento agravado”, pero cuando la causa estaba en la antesala del juicio oral, el fiscal Marcelo Colombo decidió no formular acusación.
Los hechos ocurrieron el 19 de mayo de 2015, cuando Boca enfrentó a Nacional de Uruguay por Copa Libertadores y entre los barras bravas locales estaba Maximiliano Germán Oetinger, sobre quien pesaba una orden de detención de un juzgado de San Martín en una causa por un secuestro extorsivo.
Un empleado de Seguridad de Boca, Guillermo Darío Bunetta, le avisó a Oetinger sobre un operativo para detenerlo, por lo que el barra se bajó de un para-avalanchas, habló por teléfono con alguien, se cambié de ropas, volvió a la tribunal y tras el final del partido salió rodeado y oculto entre “70 u 80” integrantes de “La Doce”.
Brunetta y los barras fueron procesados por el delito de “encubrimiento agravado”, pero cuando la causa estaba en la antesala del juicio oral, el fiscal Marcelo Colombo decidió no formular acusación.