Ante las condiciones climáticas propias de la temporada estival, desde el Cuerpo de Bomberos Voluntarios recuerdan la vigencia de la denominada “Regla del 30–30–30”, un indicador que advierte sobre situaciones de riesgo extremo de incendios.
Desde la institución remarcan que, bajo estas condiciones, extremar los cuidados no es opcional, sino obligatorio. Recomiendan evitar la quema de residuos o pastizales, no encender fuego al aire libre y no arrojar colillas de cigarrillos en espacios públicos o zonas rurales. Asimismo, solicitan denunciar de inmediato cualquier indicio de incendio para permitir una rápida intervención.
La prevención, subrayan, es una responsabilidad compartida. La colaboración de la comunidad resulta clave para reducir riesgos y proteger tanto el ambiente como los bienes y la vida de las personas.