El hecho se produjo en las afueras de Río de Janeiro tras una redada para detener al líder de una banda. Según la Policía, todos los fallecidos eran presuntos delincuentes.
Los enfrentamientos tuvieron lugar en el barrio obrero de Salgueiro, en la ciudad de Sao Gonçalo, al noreste de Río de Janeiro, la segunda ciudad más grande de Brasil. Según la Policía, todos los muertos eran presuntos delincuentes.
Entre los fallecidos figura Leonardo Costa Araujo, acusado de ser el jefe de una banda de narcotraficantes del norteño estado de Pará. Estaba implicado en la muerte de varios policías en Pará en los últimos años y los efectivos creían que se ocultaba en la zona.