Arabia Saudita, los Emiratos, Qatar, Kuwait y Bahréin sufrieron bombardeos que dejaron muertos, heridos y bases militares estadounidenses dañadas. Omán, hasta ahora a salvo, también fue alcanzado
Periodistas de la AFP escucharon este domingo fuertes explosiones en Manama (Bahréin) y Doha (Qatar), Dubái y hasta en Omán, que hasta ahora había sido preservado de los ataques.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con golpear a Irán con una “fuerza nunca antes vista” si la república islámica insiste en represalias por los ataques.
Irán ya había lanzado el sábado ataques contra varias ciudades de la región, con dos muertos en Abu Dabi y columnas de humo sobre la icónica Palm de Dubái.
Teherán disparó misiles y drones contra aeropuertos, bases militares y zonas residenciales de los ricos Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar o Kuwait.
En declaraciones a la cadena estadounidense NBC, el canciller iraní, Abás Araqchi, aseguró que los ataques no iban dirigidos a los países del Golfo, sino a las bases estadounidenses.
Fuente: Infobae