Según distintas mediciones, los alimentos suben al ritmo del 35% en las últimas cuatro semanas.
La desregulación post balotaje, el fin de Precios Justos y la posterior devaluación y reacomodamiento de precios regulados le echaron nafta a la inflación de diciembre y especialmente a los alimentos.
El relevamiento de alta frecuencia que lleva adelante la consultora LCG del rubro alimentos y bebidas registró para la cuarta semana de diciembre (cada consultora tiene un corte distinto para la medición periódica) una inflación de 7,1%.
Si bien desaceleró 4,4 puntos porcentuales respecto de lo que fue la tercera semana, cuando registró 11,5%, la suba promedia 27,1% en las últimas 4 semanas y 36,1% punta a punta en el mismo período.
“La inflación acumulada en las últimas cuatro semanas alcanzó un 36,1%, dejando un arrastre importante para las próximas semanas”, indica el informe, También refleja que hay 7 de las 10 categorías con inflaciones mensuales mayores al 20% y que a pesar de ser Carnes el producto que más aporta a la inflación de alimentos, el índice “descarnizado” refleja una suba del 26,3% mensual.