La investigación por el asesinato de Aralí Vivas, la niña de 8 años encontrada muerta en su hogar de Brinkmann tras un incendio intencional, avanza con nuevos procedimientos judiciales. En el marco de esta causa, la fiscal de Morteros, Yamila Di Tocco, ordenó allanamientos en la sede de la UDER de San Francisco y en el Hospital de Brinkmann para esclarecer los hechos ocurridos antes del trágico desenlace.
Como resultado de los procedimientos, se secuestraron varios documentos que serán clave para la investigación y ayudarán a determinar las responsabilidades de los organismos involucrados.
El principal sospechoso del asesinato es el padrastro de la niña, Matías Ezequiel Simeone (33), quien, junto a Cristian Hernán Varela (40), amigo de Simeone, fue imputado por homicidio criminis causa, un cargo que podría conllevar una condena a prisión perpetua.
Conversamos con Omar Giorgis, corresponsal de Brinkmann, quien nos comenta sobre estas novedades.