El llamado al 911 generó preocupación en los organizadores del evento.
Según se informó, el alerta se originó a partir de un llamado anónimo al 911 que advertía sobre la presencia de un artefacto explosivo en el lugar. Ante la situación, se activó un operativo preventivo y se interrumpió momentáneamente el ingreso de público al salón.
En el procedimiento trabajó personal policial junto a efectivos de la División Explosivos, quienes realizaron una inspección en el predio y sus alrededores.
Tras las tareas de verificación, no se encontró ningún elemento sospechoso, por lo que se determinó que se trataba de una falsa alarma. Una vez finalizado el operativo, el evento continuó con normalidad.