Brasil es el principal comprador, Argentina rociaba hace dos años las plantaciones de soja con glifosato también traído de Alemania.
Son datos actualizados en abril de este año por el estudio EU Pesticides Export Ban: What Could Be the Consequences? (Prohibición de Exportación de Pesticidasd de la UE: ¿cuáles podrían ser las consecuencias?), que publica DW en español.
La investigadora del Centro de Estudios Ambientales y de Salud del Trabajador, del Instituto de Salud Colectiva de la Universidad Federal de Mato Grosso (Neast/IST/UFMT), Márcia Montanari, esgrimió que una encuesta reciente, con muestras de alimentos consumidos frecuentemente en Brasil, revelaron la presencia de 40 sustancias peligrosas, 11 de las cuales están prohibidas en la UE.
"Europa sigue produciendo estos pesticidas y enriqueciéndose a costa de la salud de la población de los países más pobres", sostuvo.
Los expertos acuñaron el término "colonialismo químico" para describir este escenario.