La ofensiva a gran escala abarcaba instalaciones residenciales e industriales, mientras tuvo como saldo, además, decenas de heridos.
Dos personas murieron en la región occidental de Jmelnitski, informaron las autoridades locales, donde también fueron alcanzadas infraestructuras críticas.
En Krivói Rog, un hombre de 62 años murió y un centro comercial y decenas de viviendas particulares y edificios de apartamentos resultaron dañados después de que nueve misiles rusos alcanzaran la ciudad, situada en el centro-sur del país, dijo Oleksandr Vilkul, alcalde de la ciudad.
"El enemigo loco volvió a golpear a civiles", escribió el gobernador regional, Serhi Lysak, en la aplicación de mensajería Telegram. "Misiles dirigidos a la gente".
Rusia indicó que atacó objetivos militares-industriales en Ucrania desde el mar y el aire el lunes.
"Esta mañana se llevó a cabo un ataque múltiple con armas de alta precisión, de largo alcance, desde mar y aire, incluido el sistema de misiles hipersónicos Kinzhal, contra instalaciones del complejo militar-industrial de Ucrania", consignó el Ministerio de Defensa en un despacho diario.
Ucrania informó que sus defensas aéreas habían destruido 18 de los 51 misiles, un porcentaje de derribos muy inferior al normal que Kiev atribuyó al gran número de misiles balísticos disparados por Rusia. Son más difíciles de interceptar, admitió el portavoz de las fuerzas aéreas, Yuriy Ihnat, en la televisión ucraniana.
Los ocho drones lanzados por Rusia también fueron derribados.