El Ministerio de Salud de la Nación encendió una señal de alerta tras confirmar un fuerte incremento de los diagnósticos de sífilis en la población joven. El mayor impacto se observa entre los 15 y 39 años, un grupo etario que concentra la mayoría de los contagios registrados en los últimos informes epidemiológicos.
El análisis demográfico confirma que el 76% del total de casos corresponde a personas de entre 15 y 39 años. Las tasas más altas se observaron en jóvenes de 20 a 24 años y en el segmento de 25 a 29, donde la circulación de la enfermedad tuvo un crecimiento sostenido.
El grupo de 30 a 34 años también mostró un número considerable de diagnósticos, con una tasa general cercana a los 147 casos por cada 100.000 habitantes. Un escalón por debajo se ubicaron los adolescentes de 15 a 19 años, con más de 108 casos por cada 100.000 habitantes. A partir de los 35 años, tanto la cantidad de contagios como las tasas comienzan a descender de manera progresiva, un comportamiento especialmente visible en la población femenina.
En diálogo con Radiocanal, el ginecólogo Yesid Acosta analizó la situación y destacó la importancia de reforzar la prevención, los controles periódicos y la información accesible para los jóvenes, en un contexto donde la percepción del riesgo respecto de las enfermedades de transmisión sexual parece haberse debilitado en comparación con décadas anteriores.