La nafta y el gasoil iban a subir al menos 18% en surtidores desde el lunes con el incremento previsto del tributo, pero solo será del 1% final. Las petroleras pueden aplicar un 2% por la devaluación. Las claves de la Ley Bases y el acuerdo con el FMI.
La decisión fue tomada por el ministro de Economía, Luis Caputo, no solo tiene que ver con garantizar el sendero de desinflación. El superávit fiscal conseguido hasta mayo y las perspectivas de sanción en el Congreso de las normas que permitirán mayor recaudación (Ley Bases y paquete fiscal) dan más aire al Palacio de Hacienda.
Las demoras en los proyectos del oficialismo o un posible fracaso legislativo serían compensadas con, entre otros ajustes, subas mayores en el ICL según se comprometió Caputo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
De todos modos, las petroleras -YPF, Axion, Shell y Puma- podrían trasladar a los surtidores el 2% correspondiente a la devaluación mensual del peso para no retrasarse contra los precios internacionales. Desde que asumió Javier Milei los combustibles saltaron más del 110% promedio, por lo que se recuperó parte del congelamiento que mantuvo la gestión de Alberto Fernández.
“Las empresas colaboran con el Gobierno en aumentar lo menos posible porque la mejora en la estabilidad de la macro les sirve más que cualquier otra cosa”, explicó un funcionario que dialoga mucho con las refinadoras.
Fuente: Infobae