La obra de teatro basada en la sitcom de Telefe factura millones de pesos a base de risas y personajes ya históricos.
El teatro Gran Rex tiene más de 3.200 localidades. Cada entrada cuesta entre 7 mil y 12 mil pesos. Hacen dos funciones de miércoles a domingo y agregaron funciones el feriado de Carnaval. Cuesta conseguir entradas. Haga la cuenta. Le va a dar un resultado en cientos de millones de pesos. Y si lo pasa a dólares, aún al blue, le dará un número escalofriante (para bien). El éxito es rotundo por donde lo mire.
Sin embargo lo que es una sensación teatral también tiene sus complicaciones, porque al reagendar la temporada, después del mencionado coronavirus, había que ordenar los trabajos de todos los protagonistas, pero además de la disponibilidad del Gran Rex que tenía y aún tiene compromisos ya asumidos con otras producciones, que ahora deberá resolver. “Los éxitos no se tocan”, se afirma en el mundo del espectáculo. Por eso hay que solucionar, cómo sea, todos los problemas para que esto que funciona tan bien no tenga que despedirse tan pronto.
Imagínese también que la gran mayoría de los artistas de esta comedia ya tenían en la actualidad otros trabajos, en diferente medida, claro. Guillermo Francella viene de protagonizar películas y las dos temporadas de “El encargado” (la segunda aún no se estrenó). Florencia Peña tuvo hasta hace poco su programa en las noches de América y estuvo al frente de la obra “Network”. Luisana Lopilato, que vive en Canadá y acaba de ser nuevamente madre, protagonizó la película “Matrimillas”, y Marcelo Debellis y Darío Lopilato, que tiene su programa todos los días en El Nueve, hicieron en el 2022 la obra “Vamos a contar mentiras”. Solo queda Jorgelina Aruzzi, que no era del elenco original, pero sumó en reemplazo de Erica Rivas.