Vendían artículos sin control profesional y no tenían habilitación. Uno de los locales fue clausurado y otros fueron intimados.
Una de las veterinarias fue clausurada de forma preventiva por no contar con la habilitación correspondiente ni estar inscripta ante el organismo provincial. Además, otras fueron intimadas a regularizar su situación para seguir funcionando.
Los productos decomisados eran utilizados para tratar animales, pero no tenían respaldo sanitario ni control de un profesional veterinario, lo que pone en riesgo la salud animal.
Desde el Ministerio recordaron que estos controles buscan garantizar que los productos veterinarios sean seguros y se vendan en lugares autorizados, bajo supervisión profesional, tal como lo establece la ley provincial.
Fuente e imagen: El Doce