La capital de Alagoas declaró el estado de emergencia el 29 de noviembre pasado ante el peligro del colapso inminente de la mina, excavada por la petroquímica Braskem.
La Defensa Civil informó que está inspeccionando el lugar del accidente para obtener más informaciones y aclaró que "la mina y todo su entorno están desocupados y no hay cualquier riesgo para las personas" que vivían en los barrios evacuados.
El colapso de la mina 18 era esperado debido a que el suelo de la región comenzó a hundirse rápidamente, a un ritmo de 0,54 centímetros por hora, desde que se sintieron cinco movimientos telúricos en noviembre. Desde entonces el suelo en algunas áreas de Maceió se hundió cerca de 2,30 metros.