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Columna de Asuntos Legales: El avance del ciberdelito: cómo operan los delincuentes en el mundo digital

Cada vez más usuarios son víctimas de estafas, robos de datos y suplantación de identidad a través de internet y dispositivos móviles. Conversamos con el abogado laboralista Emiliano Oyola, quien brinda recomendaciones para evitar caer en estos delitos.
Sociales Miércoles, 05 de marzo de 2025
El ciberdelito se ha convertido en una amenaza creciente en el mundo digital. Se trata de conductas ilegales realizadas en el ciberespacio por delincuentes que operan a través de dispositivos electrónicos y redes informáticas. Estas acciones incluyen estafas, robos de datos personales, información comercial estratégica, suplantación de identidad, fraudes informáticos y ataques como el cyberbullying, grooming y phishing.

Los ciberdelincuentes utilizan diversos medios tecnológicos para llevar a cabo sus acciones, como internet, computadoras, celulares, redes de comunicación 3G, 4G y 5G, redes de fibra óptica y software especializado. A través de estos canales, logran infiltrarse en sistemas y dispositivos con el objetivo de obtener información o causar daños. Oyola hace hincapié en que últimamente, las estafas más realizadas se llevan a cabo por personas que toman contacto mediante mensajes, correos o WhatsApp con las victimas, haciéndose pasar por alguna entidad u organización, buscando que se ingrese a algún URL o sitio web e ingrese un código, y de esta manera hackean su teléfono e ingresan a cuentas y roban datos personales.

Para los usuarios cotidianos, el ciberdelito puede presentarse de múltiples maneras: sitios web no seguros, redes sociales, vulnerabilidades de seguridad, contraseñas poco seguras y, especialmente, el correo electrónico. Estos puntos de acceso son aprovechados por los atacantes para llevar a cabo sus fraudes.

Entre los ciberdelitos más comunes se encuentran los ataques a la navegación, que desvían los navegadores hacia páginas maliciosas capaces de infectar dispositivos con virus, gusanos y troyanos. También se registran ataques a servidores que buscan dañar o robar datos, corrupción de bases de datos para alterar información, y programas espía que pueden encender cámaras y micrófonos sin autorización, accediendo a información personal de forma oculta.

Estos delitos suelen valerse de la ingeniería social para engañar a las personas, amenazarlas y obtener datos personales, información confidencial, dinero o incluso suplantar identidades. Ante esta realidad, es fundamental que los usuarios refuercen las medidas de seguridad en sus dispositivos y sean precavidos al interactuar en el entorno digital.
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