El gremio de trabajadores del Estado denunció más de 11.000 desvinculaciones durante el fin de semana largo. Desde el Gobierno respondieron que no van a permitir que tomen edificios. Se espera una tensa jornada.
“Vamos a ejercer derechos constitucionales: de huelga, de peticionar, de reunión y de libertad de expresión”, aseguró en las últimas horas Rodolfo Aguiar, líder de la central sindical.
La protesta incluye el ingreso de los trabajadores cesanteados a sus lugares de trabajo, un cese total de actividades y movilizaciones.
El presidente Javier Milei advirtió que “no va a dejar pasar” la toma de edificios y Aguiar lo hizo responsable por las consecuencias en caso de haber represión. “Delito no es lo que vamos a hacer, delito es gobernar a espaldas del Congreso, contrariamente a la Constitución nacional y perjudicando al pueblo”, contestó el sindicalista en una entrevista televisiva.