La Justicia impuso seis meses de prisión condicional y medidas terapéuticas tras un caso de crueldad animal.
La sentencia, emitida por el juez Sebastián Moro, establece una condena de seis meses de prisión condicional, junto con reglas de conducta específicas durante un plazo de dos años. Entre las obligaciones impuestas, se incluye un tratamiento psicológico regular, cuyo cumplimiento deberá ser acreditado mensualmente ante el tribunal de ejecución.
El caso se resolvió mediante un juicio abreviado, luego de que los acusados reconocieran su culpabilidad de manera espontánea. Además, una sociedad protectora de animales actuó como querellante particular en el proceso.
El juez Moro fundamentó su decisión en la "violencia desplegada" y la "crueldad innecesaria" del hecho, subrayando la relevancia de proteger la integridad física y psíquica de los animales como un bien jurídico.