Le dieron seis años y siete meses de prisión. A una de las mujeres la obligó a consumir cocaína como “prueba de amor”. La jueza advirtió el impacto psicológico por este tipo de agresiones.
La Cámara Tercera del Crimen reveló que el acusado usó el celular, las redes sociales y los contenidos íntimos como herramientas para someterlas. Por ese motivo lo condenaron a seis años y siete meses de prisión.
Arrieta confesó su responsabilidad en diez hechos delictivos ejercidos contra dos exparejas y de esa manera lo terminaron juzgando en un juicio abreviado. Los casos sucedieron entre 2022 y 2023, según surgió de la investigación.
La jueza María de los Ángeles Palacio de Arato subrayó que se trató de casos enmarcados en violencia de género, con una dimensión digital significativa.
Uno de los episodios más graves ocurrió cuando Arrieta amenazó a una de las víctimas con revelar su diagnóstico de VIH si no le entregaba dinero para comprar drogas. En otra ocasión, la obligó a consumir cocaína como “prueba de amor”.
A su otra expareja la vigilaba mediante redes sociales y la coaccionó tras acceder sin permiso a material íntimo almacenado en su celular. También escondió medicamentos esenciales y ejerció violencia física y psicológica.
Fuente e imagen: El Doce