María Cristina Bergero advirtió sobre las graves consecuencias del uso de pirotecnia en mascotas y llamó a una mayor conciencia social.
Bergero explicó que los ruidos provocan un alto nivel de estrés en las mascotas, obligando a sus cuidadores a tomar medidas especiales para intentar contenerlas, como reforzar el aislamiento sonoro o recurrir a asistencia veterinaria. Sin embargo, remarcó que estas acciones solo logran mitigar parcialmente el impacto, ya que los animales igualmente sufren. Además, destacó que la pirotecnia no solo afecta a las mascotas, sino también a personas con hipersensibilidad auditiva, como aquellas dentro del espectro autista, adultos mayores y pacientes de centros de salud.
Por último, la referente del Refugio sostuvo que en estas últimas fiestas se percibió un incremento en el uso de pirotecnia respecto a años anteriores y consideró fundamental que se avance en controles efectivos y sanciones para lograr un verdadero cambio. En ese sentido, apeló a la responsabilidad individual y a la convivencia, remarcando que el silencio también forma parte del festejo. “No hace falta aturdirnos para demostrar alegría”, expresó, e invitó a la comunidad a reflexionar y colaborar para comenzar el nuevo año con mayor respeto y empatía.