La magistrada de Comodoro Rivadavia fue filmada por una cámara del penal cuando besó al preso. Ella lo había negado y dijo que lo visitó por una investigación que estaba realizando para una obra literaria.
La destitución fue por mal desempeño al haber besado a Cristian Bustos, un peligroso delincuente quien fue acusado por el crimen de su hijo de 9 meses y el de un policía que intentó darle captura cuando estuvo prófugo, y la magistrada lo juzgó por el segundo hecho.
La decisión fue votada por el presidente del Tribunal de Enjuiciamiento y ministro del Tribunal Superior de Justicia de Chubut, Daniel Báez, la diputada provincial Claudia Williams y el abogado Miguel Ángel Barletta; mientras que la legisladora Selva Mónica Saso y la abogada María Florencia Góngora lo hicieron por la negativa.