La decisión fue del primer ministro británico Rishi Sunak por los comentarios que hizo la ahora ex funcionaria sobre la gestión policial de una marcha propalestina.
Braverman había desafiado la semana pasada a Sunak al publicar un artículo en el que atacaba la actuación de la Policía en una manifestación que tuvo lugar el sábado.
Los críticos de Braverman afirmaron que su postura contribuyó a exacerbar las tensiones y a animar a los manifestantes de extrema derecha a tomar las calles de Londres, presionando a Sunak para que tomara medidas.