Cada 23 de julio se celebra el Día del Payador, una fecha que remite a un histórico contrapunto de 1884 entre el argentino Gabino Ezeiza y el uruguayo Juan Nava. Aquel encuentro marcó un hito en la tradición oral rioplatense y dio origen a esta conmemoración. Más de un siglo después, el arte de la payada continúa vigente y encuentra en figuras contemporáneas como Jorge Isidro Díaz, conocido como “Corcho”, a representantes de una nueva camada de artistas populares.
Esta mañana, en Agenda Propia, el payador reflexionó sobre la identidad que implica ejercer este arte. Reconoció que se trata de un camino que se recorre de forma constante y que no siempre es fácil asumirse como tal. Sin embargo, el entorno, la práctica y el intercambio con otros artistas y con el público, terminan consolidando el oficio.
El arte de la payada —basado en la improvisación en décimas, muchas veces en tono de contrapunto— plantea desafíos que no solo requieren talento, sino también preparación, sensibilidad y observación del mundo que rodea al payador.