Christie fue hallado este martes en su domicilio de Nelson, según confirmaron autoridades locales. En los últimos años, el exrugbier se había dedicado a impulsar la investigación sobre los efectos de las conmociones cerebrales en el deporte y su relación con trastornos neurodegenerativos, motivado por los severos síntomas que padecía a raíz de los golpes recibidos durante su carrera profesional.
La policía informó que las causas del fallecimiento permanecen bajo investigación y serán remitidas al forense. Sin embargo, medios locales como New Zealand Herald indicaron que el caso será tratado como un “presunto suicidio”.
El rugby de Nueva Zelanda atraviesa momentos de conmoción tras conocerse la muerte de Shane Christie, exjugador de los Maori All Blacks, Highlanders y Tasman, a los 39 años.