Uno de los adolescentes agarró el vehículo de su papá, pasó a buscar al otro chico y huyeron con la idea de llegar a Rosario.
Los jóvenes aparecieron en General Villegas, 450 kilómetros de su ciudad natal y allí se pudo confirmar el plan había ideado. En principio iban a visitar a una amiga en dicha localidad y luego se dirigirían a Rosario, Santa Fe, para alojarse en la casa de la mamá de uno de ellos.