En Lectura y Ciencias, 5 de cada 10 estudiantes no alcanzaron los niveles mínimos de desempeño. Quedó muy lejos de los puntos que consiguen en promedio los países de la OCDE.
Ese hecho global no hizo más que profundizar un déficit educativa que incluye múltiples aristas, desde lo académico hasta lo que tiene que ver con la infraestructura, pasando por reclamos salariales por parte de los docentes y provincias que no cumplen ni de cerca los 190 días de clases que debería tener el año escolar.
Y este tipo de falencias se ven reflejadas en los resultados de la Argentina en pruebas internacionales. En PISA 2022 los estudiantes argentinos obtuvieron 378 puntos en Matemática, un punto menos que en la edición previa (2018) y casi 100 puntos menos de lo que obtienen, en promedio, los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (472). Esa cifra ubicó a la Argentina en el puesto 66 de 81 países. Los datos fueron compartidos por Argentinos por la Educación.