Le sigue al melomakarona (Grecia) y makroud el louse (Argelia). Está relleno de dulce de leche, cuya producción internacional lidera una fábrica nacional.
El reconocimiento a su equilibrio de sabores, textura inconfundible y fuerte identidad cultural no solo confirma su popularidad dentro de la Argentina, sino que también consolida su prestigio a nivel internacional.
Lo define como dos galletas redondas y tiernas rellenas de dulce de leche o mermelada, cubiertas de chocolate o azúcar glas, y que fuera coronado como la mejor galleta del mundo, destacando su evolución y sabor como ícono cultural, con marcas como La Olla de Cobre, La Goulue y Señor Alfajor en los primeros puestos de rankings globales recientes.
Hoy los hay de chocolate, vainilla, frutas, mousse o combinaciones especiales, en distintos tamaños y formatos.
Aunque con raíces en Andalucía, España, en América Latina evolucionó y adoptó identidades propias.
En nuestro país, se transformó con el tiempo en un símbolo cultural.
El sitio repasa el origen del término “alfajor”, que deriva de la palabra árabe al-hasú, asociada a la idea de relleno.
Fuente e imagen: NA