La autoridad monetaria no logró frenar el drenaje de sus divisas y debió desprenderse de otros US$ 88 millones en el mercado cambiario.
Las reservas retrocedieron a los US$ 37.600 millones, y las netas rondarían apenas los US$ 1.500 millones.
La autoridad monetaria no logró frenar el drenaje de sus reservas y debió desprenderse de US$ 88 millones en el mercado cambiario.
En la semana, que sólo tiene cuatro días hábiles, el organismo se deshizo de US$ 588 millones.
La sangría, que comenzó en la segunda quincena de enero, se agudizó en marzo, en un mes donde se sintió el impacto de la sequía en los ingresos del agro.