El pasado domingo anotó el día más caluroso del año con 42,5°C.
Por ello, las playas brasileñas estuvieron colmadas desde muy temprano por las multitudes que buscaron aliviar las altas temperaturas en el mar.
El dato que no es menor es que, con una sensación térmica que llegó a los 50,5°C, la temperatura extrema se dio en plena primavera, y esto tiene que ver con el avance del cambio climático, que ya deja ver sus consecuencias.
Cabe mencionar que la temperatura récord se reportó a las 13.50 en la estación de Irajá, con 42,5°C, que superó a los 41,8°C del último 17 de febrero. No obstante, la sensación térmica de este domingo no alcanzó la de aquel día, de 58,3°C.
Por su parte, mientras los cariocas disfrutaban de la playa, fueron alertados de que la ola de calor fue causada por un sistema de alta presión.
Por ello, el mar agitado impidió que muchos se pudieran meter al agua y otros tantos desafiaron las advertencias y lo hicieron igual, lo que generó una gran ola de rescates: se contabilizaron al menos 415 sólo durante el domingo.