Se cumple el primer período de tres años que impone la ley y la actualización es superior al 100%, en medio de un mercado con oferta cada vez más restringida.
En este caso, la fecha del 1° de julio de 2023 resulta icónica porque coincide con el primer período de vigencia de la controvertida Ley de Alquileres que fija un plazo mínimo de tres años para celebrar un contrato de locación de vivienda para residencia.
Con la puesta en vigencia de esta ley el 1° de julio de 2020, se estableció que las actualización de los valores se realicen una vez por año por el Índice de Contrato de Locación (ICL).
Este índice es informado día a día por el Banco Central en base a una relación que incluye la inflación y la evolución de los salarios.