El objetivo central es evitar la proliferación de instalaciones de distribución clandestinas.
La decisión se formalizó por medio de la resolución 833/2023,publicada este martes en el Boletín Oficial. La medida apunta a evitar las "ventas indiscriminadas" por encima de los límites impuestos en 2015, cuando se establecieron las condiciones de comercialización de garrafas en el marco del Programa Hogar.
Ese tipo de ventas, según Energía, "generan, en reiteradas ocasiones, el desvío de productos de sus consumidores finales y alimenta la proliferación irregular del transporte, la circulación indebida de envases en la vía pública, así como la venta de recipientes de GLP de distintas capacidades en lugares no habilitados, que no cuentan con las medidas de seguridad exigidas por la reglamentación vigente".