Después de dos largos años casi sin realizar obras, la gestión central realiza a la Provincia una “delegación temporal” para su “administración, reparación, ampliación y conservación”.
En este caso, con el otorgamiento de "concesiones de obra pública por peaje" de rutas de competencia nacional a un núcleo de provincias: “Corrientes, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Río Negro, Neuquén, San Juan y Santa Cruz”.
El camino es conocido: el vínculo de la gestión de Javier Milei con la “corrupción” a las obras públicas, hizo que abandone casi totalmente, entre otras cosas, el mantenimiento de los caminos que le corresponden.
El argumento oficial de la decisión es “mejorar la gestión pública y el desarrollo económico local” y “promoviendo una mayor descentralización”.
Desde ahora, cada provincia podrá “gestionar la administración, reparación, ampliación, conservación y mantenimiento de tramos de rutas nacionales en su territorio” y contar con más “eficiencia en la infraestructura vial”.
El Decreto autoriza a los distritos a “suscribir convenios con la Dirección Nacional de Vialidad” y se aclara que “la delegación es temporal y revocable”. La normativa deja en claro que se firma pero “manteniendo la titularidad del Estado Nacional sobre los caminos involucrados, garantizando el control técnico".
Fuente e imagen: Cba24n