Con gran acompañamiento del público, la noche estuvo marcada por la música, la gastronomía y un sentido homenaje a una figura querida de la ciudad.
Antonela y Alma, parte de la organización, se mostraron felices por el resultado de la noche. Reconocieron que durante la semana el clima y los nervios generaron preocupación, pero finalmente la convocatoria fue un éxito. “El locro se vendió todo”, destacaron, subrayando el acompañamiento de la gente y el ambiente familiar que se vivió.
Antonela, hija de Don Rojas, expresó su emoción al ver el reconocimiento hacia su padre, una persona muy vinculada a distintas instituciones de la ciudad. Recordó su paso por clubes como Barrio Jardín, donde acompañó a la categoría 94, y su histórica presencia en El Matrero, donde lleva más de 30 años colaborando y trabajando.
Por su parte, Don Rojas no ocultó su alegría y agradecimiento. “Estoy muy feliz y agradecido por la gente y por mi familia”, expresó, visiblemente emocionado por el homenaje. También hizo referencia a su trayectoria en la peatonal, donde hace 15 años prepara sus tradicionales choripanes, y a su participación en eventos como la Buena Mesa, reafirmando que continuará con la misma pasión de siempre.