Viajaron poco más de un millón de personas y el gasto mostró una leve caída real, según un informe de CAME.
De acuerdo al relevamiento, se evidenció una desaceleración de la actividad, con menos viajes en comparación a períodos anteriores y estadías más cortas. En promedio, los turistas permanecieron dos noches en los destinos elegidos.
En cuanto al gasto, el promedio diario por persona fue de $110.181, lo que representa una caída real del 1,6 % frente al año pasado. Además, se observó una priorización del presupuesto en consumos básicos como alimentos y hospedaje, dejando en segundo plano las actividades recreativas.
Por último, los destinos tradicionales concentraron gran parte del movimiento turístico. Lugares como la Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Bariloche y Puerto Iguazú se mantuvieron entre los más elegidos gracias a su infraestructura, conectividad y amplia oferta para los visitantes.