El Papa limita sus actividades para evitar una recaída mientras la Secretaría de Estado gestiona los asuntos vaticanos.
Un entorno de cuidados estrictos
Desde su regreso al Vaticano, el Papa se encuentra alojado en su departamento de la Casa de Santa Marta, donde se han instalado dispositivos médicos para garantizar una “convalecencia protegida”. Entre sus cuidadores más cercanos están sus secretarios personales, los argentinos Juan Cruz Villalón y Daniel Pellizón, y el italiano Fabio Salerno.
Uno de los personajes clave en su recuperación es Massimiliano Strapetti, el enfermero que Francisco nombró sanitario pontificio en 2021. Strapetti ha sido un consejero fundamental en sus decisiones médicas y fue quien insistió en la necesidad de su reciente internación. Junto a él, el doctor Luigi Carbone, subdirector sanitario de la Santa Sede, supervisa la evolución del Pontífice.
Quién maneja el Vaticano mientras Francisco se recupera
Debido a su estado de salud, Francisco ha delegado la gestión de los asuntos cotidianos a la Secretaría de Estado, liderada por el cardenal Pietro Parolin y su segundo, el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra. Además, el Papa mantiene contacto con figuras de confianza, como el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Aunque no ha trascendido si ha consultado a su asesor jurídico, el cardenal Gianfranco Ghirlanda, se especula que podría convocarlo si decide realizar reformas. También se habla de una posible “correa de transmisión” para facilitar la toma de decisiones, en la que tendrían un rol destacado los cardenales Mario Grech y Robert Francis Prevost.
En este contexto, Francisco ha dado un nuevo impulso al proceso sinodal, extendiendo su cronograma hasta 2028. Esta decisión podría generar debates dentro de la Iglesia en los próximos años. Mientras tanto, el Papa se enfoca en su recuperación, siguiendo estrictamente las indicaciones médicas.