Se trata de la mayor escalada bélica en la zona desde 2006 y se incrementaba la tensión tras el cruento ataque de Hamás en territorio hebreo, y la respuesta de Jerusalén sobre Gaza.
Las escaramuzas, provocadas por la guerra entre Israel y militantes palestinos, marca la escalada más grave a lo largo de la frontera libanesa-israelí desde el conflicto de 2006 entre Hezbolá e Israel.
El Ejército israelí indicó que no se reportaron heridos en el ataque del martes por parte de Hezbolá, tres de cuyos combatientes murieron el lunes en un bombardeo israelí contra el Líbano.