Fue gracias a la decisión de Julieta Taborda en vida, y de su familia, que tres niños y una joven pueden mejorar su calidad de vida.
Un niño de 10 años y otra de 5 años, recibieron un riñón y ya no necesitan hacer diálisis. Una niña de 1 año y una joven de 22, recibieron parte del hígado. También se extirpó corazón para válvulas cardíacas. Todas éstas con trasplantes exitosos.