Omar quiso construir su propia versión del mítico "fitito".
Cuando empezó a trabajar y con algunos ahorros, volvió sobre sus sueños de la niñez y le compró el primer Fiat 600 a uno de sus hijos. También le regaló otro fitito a su hermano, otro "loco" de los fititos.
Según cuenta LM Neuquén, en el 2019 le puso primera a su proyecto personal, que tiene además el acompañamiento de su mujer, Taty, y sus hijos. Construir una limusina con dos Fiat 600 era la meta, un poco loca y arriesgada pero por demás desafiante. Compró un fitito en Cipolletti y esa fue la base del proyecto, que tenía sangre de campeón. Ese 600, que hacía años había sido traído de Buenos Aires, tenía como titular original a la mamá del histórico boxeador Ringo Bonavena.
"Con ese fitito, el que fue de la mamá de Ringo y otros dos cascos que me regaló un chapista de Roca, empecé a trabajar en el proyecto. Lo hice todo yo, con la ayuda de mi familia, de mi hermano y de chapistas y mecánicos que me fueron guiando. Hay algunos detalles, pero quise dejarlos a la vista para que se note que es un proyecto hecho por las manos de alguien que fue aprendiendo en el camino", contó Omar a LMCipolletti.
En un taller de Allen donde los dueños le cedieron un espacio para despuntar el vicio, Omar aprovecha cada lunes de franco de los peluqueros para hacer lo que más le gusta. La "limofitina" tiene 4 puertas y una se abre como ala de gaviota. En el interior pueden viajar seis personas y debido a que la extensión de la carrocería sumó peso, más adelante le colocará un motor de Fiat 128 - 1100 cm3.
Fuente e imagen: NA