Ocurrió en la India. Lo hicieron con la intención de volverse influencers.
Según detallaron medios del país asiático, el niño fue vendido a una mujer que vive en su mismo barrio. Además, se pudo conocer que el padre ya había intentado vender a una hija de siete años.
Fueron los vecinos del barrio en el que vive la familia los encargados de comunicarse con las autoridades tras darse cuenta que el bebé había desaparecido y que, pese al avance de los días, los padres no mostraban preocupación. La sospecha entre los miembros del vecindario creció aún más cuando los vieron con un iPhone 14, ya que atravesaban una complicada situación económica.