Fue vista por última vez el 20 de mayo en Pichilemu. Previamente, la víctima le dijo a su familia que sentía temor y que un grupo de personas la estaba siguiendo.
En la última comunicación a través de mensajes de WhatsApp, la joven mencionó que sentía temor y que un grupo de personas la seguía.
Luego de enviar esos mensajes, dejó de responder a llamadas, videollamadas y mensajes, lo que llevó a su madre a presentar la denuncia correspondiente.
La joven había viajado a Chile en diciembre de 2025 y actualmente residía en Punta de Lobos, una localidad ubicada a las afueras de Pichilemu.
Para facilitar su búsqueda, se han compartido sus características físicas: mide aproximadamente 1,60 metros, tiene una contextura delgada, tez clara y cabello castaño claro, ondulado y de longitud hasta los hombros.
Además, se informó que presenta una quemadura en la mano izquierda y un lunar marrón grande en el pecho, así como varios tatuajes: una luna y dos astronautas en la pierna izquierda y un símbolo en la nuca.