También castigará a quienes promuevan la prostitución.
La legislación pretende "proteger a la sociedad iraquí de la depravación moral y los llamamientos a la homosexualidad que han invadido el mundo", según una copia de la ley vista por Reuters.
La decisión fue respaldada principalmente por los partidos chiíes conservadores, que forman la mayor coalición en el Parlamento iraquí, de mayoría musulmana.
La Ley de Lucha contra la Prostitución y la Homosexualidad prohíbe las relaciones entre personas del mismo sexo con un mínimo de diez años y un máximo de 15 de cárcel, y ordena al menos siete años de prisión para quien promueva la homosexualidad o la prostitución.
También impone entre uno y tres años de cárcel a quien cambie su "sexo biológico" o se vista voluntariamente de forma afeminada.