A la par, dirigentes de la ONU reiteraban sus llamamientos a un alto el fuego para evitar que se profundice la catástrofe humanitaria.
Los combates en Jan Yunis se producen en un momento en que Israel vuelve a centrar sus esfuerzos bélicos de más de dos meses en el sur, tras golpear el norte de Gaza y expulsar de sus hogares a la mayoría de los 2,3 millones de habitantes del enclave palestino.