El único refugio de la isla no da a basto y el alcalde pidió ayuda al gobierno de Meloni.
Esas personas llegaron en 120 precarias embarcaciones, algunos con la intención de quedarse en Italia, aunque muchos otros con el objetivo de afincarse en países del norte de Europa.
"Claramente, la situación es compleja y como Cruz Roja seguimos garantizando, aunque con enormes esfuerzos, brindar servicios básicos a las personas a las que ayudamos", expresó Francesca Basile, portavoz de Cruz Roja Italiana.