Entre alimentos, medicamentos y gastos de la vivienda, la canasta superó el $1.500.000, según relevó la Defensoría de la Tercera Edad. La jubilación mínima con el bono incluido se ubicó en $390.000. Los remedios demandan un gasto de $400.000.
Los valores surgen de “la compulsa de los centros urbanos del país, en donde viven más personas mayores". El relevamiento se realizó en la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, las ciudades de Mendoza, Córdoba y Rosario. Al analizar los números, desde la entidad sostienen que se trata de “una historia que se repite”, señalando que “los nuevos datos de la Canasta Básica de los Jubilados ratifican la situación de precariedad y miseria en la que se hunde cada vez más el sector”. En este sentido, hacen hincapié en la disparidad que existe entre el costo de una canasta básica ($1.514.074) y el monto de la jubilación mínima, que se ubicó en $390.214 con bono en septiembre, la cual tienen cuatro millones y medio de jubilados. Lo mismo sucede con los beneficiarios de la Pensión Universal para Adultos Mayores (PUAM) y con los que perciben pensiones no contributivas que el mes pasado cobraron $326.222, con el bono de $70.000 incluido.