Un reencuentro inolvidable a 20 años de hacer historia en Atenas. Ante mas de 15.000 personas y con la emocion intacta, la legendaria seleccion argentina de basquet, ganadora del oro en Atenas 2004, jugó por ultima vez uno de los partidos más esperados.
Siendo parte del Grupo "A" la Selección Argentina en su primer partido se enfrentó a Serbia y Montenegro ganando por un punto con la inmortal “palomita” de Manu Ginobilli que sigue siendo una de las joyas más bellas del deporte. Y dejando para la posteridad también uno de los momentos más emocionantes con la corrida “olímpica” de Rubén Magnano en la cancha al momento de finalizar el partido, como anticipando lo que vendría.
La etapa preliminar no fue fácil ya que Argentina perdió ante España e Italia, pero sus victorias ante la República Popular de China y Nueva Zelanda le llevaron a los cuartos de final como la tercera mejor selección de su grupo. En cuartos la selección se enfrentó a Grecia en un complicado cruce que finalizó 69 a 64 y luego jugó un partido legendario contra el Dream Team, en donde los argentinos lograron la victoria por 89-81 en una hazaña que hasta el día de hoy perdura, siendo la única selección en el mundo que derrotó 2 veces a una selección de Estados Unidos compuesta por jugadores de la NBA. Pero faltaba la final, que haría realidad un sueño de un país entero, el combinado venció a Italia por un contundente 84-69 y se quedó con la medalla de oro.
Varios planteles pasaron durante largos años, pero serían estos inmensos deportistas, junto al cuerpo técnico, los que en representación de toda una generación dejarían en el 2004 al Básquet Argentino bien en alto.
Ver los colores de nuestra bandera argentina brillar como nunca en la entrega de medallas en Atenas rodeada de las lágrimas de felicidad y emoción de nuestros deportistas coronados con laureles, recordándonos al himno nacional, será sin dudas una imagen eterna.