El delantero de River fue acusado de ejercer violencia en contra de sus progenitores.
Según se informa, el niño más chico fue quien alertó a un personal docente del Instituto Grilli de Canning ya que después de ser regañado por su maestra, respondió que “no le digan nada a su papá porque le iba a pegar”.
Aquello alertó a la directora de la institución, quien procedió a realizar la denuncia frente a las autoridades por temor a un presunto maltrato hacia los nenes por parte de su progenitor. Se realizaron las pericias correspondientes y fue una psicóloga la habló con ambos menores de edad, por lo que, en base a lo declarado por los niños, la fiscalía determinó que el jugador colombiano no cometió tal delito.
Hasta el momento, River no lanzó ningún comunicado con respecto a la polémica situación en la que se vio envuelto el delantero colombiano.
Fuente: Noticias Argentinas