La cooperativa, concursada desde febrero del año pasado e intervenida, habría presentado el pedido ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito 5 en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela.
Comunicado de Atilra. Según la mirada del gremio, este pedido “no agrega ni quita nada, resultando a esta altura un gesto irrelevante que pone fin a una tozuda postura que negaba la realidad” y agregaron: “Esto demuestra que SanCor CUL se viene sosteniendo con el patrimonio de los trabajadores a quienes les deben 8 meses de sueldos más aguinaldos”. “Tanto para los trabajadores como para nuestra entidad que los representa, el dictado de la quiebra no constituye un final sino un comienzo de una nueva etapa donde la marca SanCor, despojada de la estructura que la llevaron al borde de su extinción, debe volver a florecer con el impulso de la nobleza y calidad de los productos que las y los trabajadores de Atilra elaboran”, concluyó el escrito. Fuentes de la industria consideraron a la situación como "una crónica de una muerte anunciada. Es la misma empresa la que termina pidiéndola. No tenía forma". "Fue demasiado tiempo el que siguió operando, pero con un esquema que era totalmente inviable", consideró un industrial del sector, al considerar que "se podría haber evitado la sangría que se dio en todos estos meses". A partir de este paso "es probable que aparezcan interesados por algunas plantas", planteó.. A finales del año pasado, el juez Gelcich, quien lleva adelante el concurso de la empresa láctea, había decidido la intervención de la cooperativa ante los constantes incumplimientos de la empresa, tanto en lo que respecta al pago de salarios como en no brindar información detallada solicitada por la Justicia. En este sentido, Gelcich remarcó tres problemas graves informados por la Sindicatura y el Comité de Control. Entre ellos, la “reticencia informativa”, debido a que “la empresa no entregó documentación clara sobre cómo están funcionando sus plantas ni sobre sus contratos con otras empresas, cuánto produce, cómo comercializa, qué cobra y qué hace con lo que cobra”. El punto dos recaía sobre la “crisis laboral y previsional” que atraviesa SanCor. Allí, el Comité Provisorio de Control informó que la cooperativa adeuda salarios desde junio de 2025 y el aguinaldo completo de este año. “Además, se denunció el uso de recibos de sueldo con datos presuntamente falsos para evadir aportes por seguridad social”, agrega el escrito.
SanCor y su caída
SanCor fue fundada en 1938 como cooperativa de productores lácteos y supo ser líder indiscutido del sector. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en 1994 procesaba 4,6 millones de litros diarios, encabezando la industria nacional. Sin embargo, con el correr de los años fue perdiendo participación: 15 años más tarde, en 2009, procesaba 3 millones de litros y cayó al segundo puesto, mientras que en 2022 descendió al lugar 12° del ranking, con poco más de 533.000 litros diarios. En la actualidad, y según fuentes del sector, la cooperativa procesa alrededor de 700.000 litros diarios, entre producción propia y de terceros, en seis plantas ubicadas en Santa Fe (3) y Córdoba (3), muy lejos de los volúmenes históricos que la posicionaron como referente del mercado. Las 6 plantas están trabajando pero con volumen variable cada una. La leche propia la destinan a los productos de mayor rentabilidad en el mercado, mientras a la par tienen varios negocios armados con distintas empresas para elaborar productos específicos, que son algunos à fasón, otros con porcentaje y otros con reconocimiento de costos. La situación se agravó entre 2023 y 2024 con prolongados conflictos sindicales con Atilra que provocaron el bloqueo de las plantas y atrasos salariales, escenario que terminó de empujar a SanCor al concurso preventivo de acreedores, presentado en febrero de 2025. Otro de los factores que llevó a la reconocida láctea hacia el abismo fue el conflicto comercial con Venezuela, originado a partir de los acuerdos bilaterales firmados desde 2006 entre los gobiernos de Hugo Chávez y Néstor Kirchner.Otros de los factores que ayudó a la caída de SanCor fue la deuda que Venezuela mantiene con la empresa, que hoy se cálcula en US$ 18 millones. SanCor participó del Fondo Fiduciario Bilateral entre Argentina y Venezuela, un mecanismo financiero destinado al intercambio de combustible venezolano por productos argentinos. Pero además concretó ventas adicionales de dicho producto a empresas controladas por el Estado venezolano. El problema surgió cuando Venezuela entró en default en 2017 y dejó de cumplir con los pagos. Según fuentes cercanas a la cooperativa, la deuda llegó a superar los US$ 30 millones. Con el paso del tiempo, parte de ese monto fue cancelado, pero quedan pendientes alrededor de US$ 18 millones, con casi nulas probabilidades de cobrarlos. La láctea realizó múltiples gestiones ante distintos gobiernos argentinos para intentar recuperar esos fondos y lograr una intervención oficial que destrabara el reclamo, pero ninguno de esos intentos prosperó.